El penetrante resplandor de un sable
esgrimido por un hombre de la Vía

golpea al malvado enemigo
que se esconde en lo más profundo
de nuestro propio cuerpo y nuestra propia alma.
O´Sensei Ueshiba
El fundador durante una peregrinación a las cascadas sagradas Nachi, en Kumano. Morihei se vio profundamente afectado por la cantidad de encuentros que tuvo con la muerte durante la Gran Aventura de Mongolia, y a su vuelta a Japón instensificó su búsqueda del verdadero significado del budo. Con frecuencia se recluía en las montañas para dedicarse a disciplinas ascéticas, como muestra la foto, experimentando a la edad de cuarenta y dos años una profunda iluminación que le hizo invencible como artista marcial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario